Tanto colombianos retornados, como venezolanos se ven gravemente afectados por la discriminación hacía aquellos que vienen del vecino país. Se han creado estereotipos que lejos de generar empatía, fomentan el maltrato, la violencia y dificultan, desde el acceso al trabajo digno y a la justicia, hasta el acceso a la educación y la salud de los más pequeños.


